¿Tu perro se rasca constantemente las orejas o las patas, tiene gases frecuentes o hace popó blanda y no encuentras la causa? Aunque solemos pensar que las alergias de los perros son siempre por pulgas o por el pasto, la realidad es que el culpable podría estar en su plato de comida.

La intolerancia y la alergia alimentaria son problemas cada vez más comunes en la medicina veterinaria. Aprender a identificarlas es el primer paso para devolverle la tranquilidad y la salud a tu mejor amigo.

 

Alergia vs. Intolerancia alimentaria: ¿Cuál es la diferencia?

Aunque la solución suele ser similar, a nivel médico no son lo mismo:

  • Alergia alimentaria: Es una respuesta del sistema inmunológico. El cuerpo del perro identifica una proteína (como el pollo o la res) como un "invasor peligroso" y ataca, provocando una reacción alérgica exagerada (generalmente mucha picazón en la piel y orejas rojas).

  • Intolerancia alimentaria: Es una reacción puramente digestiva. El cuerpo del perro simplemente no puede procesar o digerir un ingrediente específico (como ciertos cereales, lácteos o grasas). No involucra al sistema inmune, pero causa gases, ruidos en la panza y diarrea.

Síntomas más comunes: ¿Cómo se manifiesta?

A diferencia de los humanos, que solemos estornudar, los perros manifiestan sus problemas alimentarios a través de la piel y el estómago:

  • Picazón intensa: El perro se lame las patas obsesivamente, se muerde el lomo o se rasca las axilas y la cara.

  • Infecciones de oído recurrentes (Otitis): Orejas rojas, calientes y con mal olor de forma constante.

  • Problemas digestivos crónicos: Gases muy olorosos, evacuaciones blandas frecuentes (más de 3 o 4 veces al día) o vómitos ocasionales.

  • Piel irritada y pérdida de pelo: Zonas sin pelo debido al rascado constante o piel oscurecida por la inflamación crónica.

¿Cuáles son los ingredientes culpables?

Contrario a la creencia popular, los perros no suelen ser alérgicos a los químicos del alimento, sino a las fuentes de proteína más comunes: el pollo, la carne de res, los lácteos, el huevo, el trigo y la soya.

Para diagnosticar y tratar este problema, los veterinarios utilizan lo que se conoce como una dieta de eliminación. Durante varias semanas, el perro solo puede comer una fuente de proteína que su cuerpo jamás haya procesado o, mejor aún, una proteína hidrolizada.

Para este propósito, el producto de Hill's es:

Hill's Prescription Diet z/d 

Este alimento clínico está diseñado específicamente para perros con sospecha o confirmación de alergias e intolerancias alimentarias.

¿Cómo funciona?: Utiliza proteína de pollo altamente hidrolizada. Esto significa que las moléculas de la proteína se rompen en pedazos tan microscópicos que el sistema inmunológico del perro no las puede detectar, evitando así cualquier reacción alérgica o digestiva.

Beneficios clave:

  • Ayuda a nutrir la piel y el pelaje gracias a sus altos niveles de ácidos grasos esenciales (Omega-3 y Omega-6).

  • Mejora visiblemente la calidad de las heces en pocas semanas.

  • Contiene la tecnología de prebióticos ActivBiome+ para recuperar la salud del intestino irritado.

Presentaciones: Viene tanto en formato de croquetas secas como en latas de alimento húmedo (estofado), lo cual es ideal para consentir al perro mientras está bajo tratamiento médico.

Autor de Hill's Autor de Hill's

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